Esto no es falta de forma. Es menopausia.
La menopausia no es un freno. Es una señal. Y muchas veces llega sin avisar, en forma de rigidez por las mañanas, de noches que no descansan del todo, de un cuerpo que de repente responde de otra manera. Lo que antes era automático, ahora pide atención. Y esa atención, bien dirigida, puede cambiarlo todo. El Pilates puede ser la herramienta que te ayude a entenderlo.


